¿El cansancio? Esta ajetreada y revuelta sociedad en que vivimos hoy día, nos exige correr de un
lado a otro para alcanzar a comer y regresar a trabajar, para tomar el autobus
o sortear el tráfico, llevar a los hijos a la escuela y muchas otras trabas que
el destino nos agrega para que nos cansemos cada vez más. ¿El aburrimiento? No
ese es peor que el cansancio, porque al menos si estas cansado es porque haces
algo de esfuerzo, pero el aburrimiento es una de las principales causas de
violencia. ¿Violencia dije? Sí, Porque cuando uno no tiene nada que hacer se le ocurre cada cosa, como estar
viendo tele todo el día, o metidos en el facebook que a tantos se nos hace
vicio, en el mejor de los casos, pero en muchos es tiempo para delinquir y
corromper.
Después de preguntarme estas
cosas y “auto contestármelas”, converjo en un solo punto; las artes y como dice
el dicho “todos los caminos conducen a Roma” a mi todos me llevan al teatro.
Así que, por la profesión que tengo ¿creo que el teatro es la salvación de todos los males de la sociedad?
Pues al menos nos genera una catarsis, sí, ¿Sabía usted que el teatro es un vehículo para la catarsis?... la ¿Qué???, la Catarsis… es el momento en que el espectador y el actor entran en conexión con el personaje, se efectúa la identificación de las más intimas pasiones… (Se escucha muy telenovela jiji) pero cuando nos aqueja algo en el plano emotivo y lo vemos reflejado en la trama de una historia, activa esa empatía con la situación y la emoción, además purgamos nuestras cargas sentimentales, o sea que lloramos como magdalenas o nos creemos Sherlock Holmes o cualquier cosa que tenga que ver con lo que acabamos de espectar.
Gracias a este momento de
contacto muchos de los sicólogos han utilizado el teatro y los juegos de rol
desde hace muchos años para que indagar en la sique humana y ayudar a padres e
hijos a visualizarse en el otro y liberar sus conflictos.
¡wow! El teatro tiene usos
múltiples…
Y si, porque también al ser una
disciplina tanto física, vocal y emotiva, también se vuelve una tarea de
pensamiento, de observación, de atención y de autocontrol, así como permitir
una introspección. Si partimos de que el actor no puede representar a un personaje
hasta que descubra sus propios medios expresivos.
¿Qué los actores somos
mentirosos?
¡Aaay que delicados!, son
mentiritas piadosas.
El actor para poder expresar las
emociones del personaje necesariamente tiene que entender sus propios procesos
emotivos. Una emoción no es más que un proceso físico-químico del cuerpo
motivado por algún factor estimulante. Tenemos los estímulos externos que son
los que no podemos controlar y vienen del mundo exterior y los internos que
están en nuestra mente, sí, me refiero a las imágenes que creamos en nuestro
mundo imaginario. Y es aquello que nos estimula de una forma íntima y que se
proyecta en nuestras acciones y reacciones. Yo te pido, estimado lector, que
cierres los ojos por un momento y recuerdes exactamente (como si fuera película
4D, con olores y sabores) el momento exacto y todos los detalles de tu primer
beso o de tu "mejor beso", y repasas en tu mente todos los más pequeños detalles
de ese acontecimiento, estoy segura de que en un momento estarás reviviendo
esas sensaciones y pasara algo en ti, en tu cuerpo. ¡Besar siempre es un
maravilloso estímulo! Y recordarlo es casi tan bueno como el primero. Pues eso que acabas de crear, es el material más valioso con el que trabaja un actor; Un
estímulo interno.
¿Bueno y para que todo este
discurso? ¿El actor es mentiroso o no? El trabajar con los estímulos internos y
con los impulsos hace que el actor se vuelva transparente y que permeen sus
emociones a través de su cuerpo y sean perceptibles por el espectador. Así que,
si un actor está viviendo algo en su mente y tiene un remolino de emociones, es
lo que expresará. Así que la próxima vez que veas a un actor cree que todo lo
que dice está pasando. Un buen actor es transparente y vulnerable.
¿Por qué no regresamos al tema de
la violencia? Hablando precisamente sobre ese tópico, he de decir que al sacar
las emociones (sin importar cuales sean estas) estás liberando tu propio yo, tu
estrés, ansiedades y demás situaciones que te aquejan volviéndose terapéutico y
relajante. Aquí es donde el teatro se aplica para que la gente violenta o con
tendencias similares libere esa cantidad de energía acumulada que generalmente
descargan contra quien menos la debe.
En el caso de los niños, que
están en su etapa de formación para la vida, es muy útil para encaminarlos a
una expresión enfocada en construirse con bases sólidas, desde el entendimiento
de sí mismos, eliminar el pánico escénico, potenciar las posibilidades de
comunicación a través de sus propios recursos, y ¡lo mejor! Todo esto desde un
espacio de JUEGO!!! Donde se divierten y
comparten con los demás.
¿Y porque los niños? ¿Qué no esto
le sirve a todos? Claro, pero los pequeños son los futuros hombres de bien o
delincuentes (que desgraciadamente hay muchos) que tendremos en nuestra sociedad.
Que mejor que empezar por esos seres abiertos, creativos, libres y soñadores
que son los pequeñines. Y a los que aún son niños de corazón, les permite
liberar esa parte que siempre consideraron loca y experimentar sus propios
anhelos.
Por eso digo que todos los
caminos me llevan al teatro, porque es una disciplina de las artes que apasiona
a chicos y grandes. Así que vallamos al
teatro o hagamos nuestro en teatro en casa, el caso es disfrutar de esta actividad
donde más nos agrade. Con todo el conocimiento de que es una actividad sana,
divertida, creativa y sobre todo económica.
POR: GABRIELA CHAPA BALCORTA
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| "Blancanieves y las siete tachas" de Gabriela Chapa Balcorta. Baalit Producciones Teatristas |

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